Cómo decir no a las frituras y mantener una alimentación saludable a pesar del frío
- Días más cortos, bajas temperaturas y disminución de actividades al aire libre pueden generar un mayor consumo de alimentos altos en calorías y grasas, lo que podría provocar un aumento de peso. Según la nutricionista de Clínica Vespucio, María Francisca López, en invierno podemos aprovechar el consumo de verduras a través de preparaciones calientes como guisos, tortillas y sopas.
Sopaipillas, calzones rotos, queques y chocolates son parte de los alimentos que consumimos más durante los meses fríos. La elección de estos productos cálidos, altos en calorías, grasas y azúcar simple, se asocia a factores propios de la estación como las bajas temperaturas y menor exposición a la luz natural.
De acuerdo a la nutricionista de Clínica Vespucio, María Francisca López, su consumo permanente podría provocar un aumento de peso.
“Éste depende mucho de cada persona; su sexo, nivel de actividad física, edad y si padece alguna enfermedad crónica, pero por lo general, se podría llegar a aumentar desde 500 gramos hasta 1 kilo por mes”, advierte.
La importancia de las frutas y las verduras
López asegura que se deben evitar las frituras, ya que su aporte nutricional es bajo, además de ser altas en grasas. En reemplazo, sugiere privilegiar las frutas y verduras. Éstas últimas, consumidas en preparaciones calientes como guisos, tortillas y sopas.
“En general, el consumo de frutas y verduras disminuye durante el invierno, ya que las personas las reemplazan por masas azucaradas y galletas. Sin embargo, se debe mantener su ingesta ya que favorecen nuestro sistema inmune, contienen fibra que ayuda a la reducción del colesterol, y aportan múltiples vitaminas y nutrientes que favorecen el normal funcionamiento del organismo”, señala.
Además, indica que es recomendable comer, al menos una vez por semana, legumbres y pescados, además de grasas de origen vegetal, como nueces, almendras, castañas, aceitunas y palta.
Consumo de agua
De acuerdo a la nutricionista, independiente de la estación del año, el consumo de agua es fundamental. Lo recomendado es beber dos litros diarios por persona; podemos beber infusiones de agua con hierbas naturales como perejil, cilantro, menta o esencias naturales como vainilla y canela, entre otras.
“No se debe considerar como parte del consumo, la ingesta de bebidas calientes como té o café. Adicional a éstas, debemos ingerir los dos litros de agua”, explica.
Atención con estos tips
- Los pescados y mariscos contienen un alto aporte de Zinc, mineral esencial para fortalecer las células del sistema inmune.
- Los productos que contienen probióticos ayudan, entre otras cosas, a la prevención de resfriados y gripes y a la disminución de sus síntomas.
- Los cereales, como la avena, el trigo y el arroz, nos permiten nivelar la cantidad de vitamina B6, la que ayuda a restaurar el funcionamiento del sistema inmune.
- Los cítricos, como el kiwi, pomelo, naranja y limón, fortalecen el sistema inmune.
- Se debe realizar, por lo menos tres veces a la semana y durante 30 minutos, algún tipo de actividad física.
- Es importante consumir cuatro comidas al día, no se deben saltar y hay que tomarse el tiempo para comer varias veces durante la jornada. Si pasan más de cuatro horas entre comidas, hay que comer una colación.